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viernes, 25 de mayo de 2012

Kali-Ma, madre de la creación


Kali (la mujer negra) o, como se la conoce más comúnmente, Kali Ma, la madre negra, una de las formas de Durga que dio muerte, con la ayuda de Chandi, a Raktavija, el principal jefe del ejército de los gigantes. Éste, al ver caer a sus hombres, atacó él mismo a la diosa y de cada gota de sangre que cayó de su cuerpo surgieron mil gigantes iguales en poder a él mismo. En tan crítico momento, otra forma de la diosa, llamada Chandi, llegó en su auxilio. Mientras Kali se bebía la sangre del gigante y evitaba la formación de nuevos gigantes, Chandi dio muerte al monstruo.
A Kali se la representa como una mujer negra con cuatro brazos; en una mano lleva una espada, en otra la cabeza del gigante al que ha dado muerte y con las otras dos está animando a sus devotos. Lleva dos cadáveres como pendientes y un collar de calaveras. Por única vestimenta lleva una faja hecha con las manos de hombres muertos, su lengua le cuelga fuera de la boca. Sus ojos son encarnados como los de un demonio; su cara y uno de los senos están tintos en sangre. Se encuentra erguida con un pie sobre el muslo y otro sobre el pecho de su marido. Esta posición de Kali se explica por el hecho de que, cuando su victoria sobre los gigantes quedó consumada, bailó de alegría tan furiosamente, que la tierra tembló bajo su peso. Ante el ruego de los dioses, Shiva le pidió que depusiera su actitud, pero como a causa de su estado de excitación no le reconoció, Shiva se tumbó él mismo entre los muertos. Ella continuó bailando hasta que apercibió a su marido debajo de sus pies; inmediatamente sacó la lengua, avergonzada por la falta de respeto que había cometido con él.
La guirnalda de Kali está formada por 51 calaveras humanas, que representan las 51 letras del alfabeto sánscrito, el cual, como lengua sagrada contiene el conocimiento y la sabiduría. Con sus tres ojos Kali ve pasado, presente, y futuro. Sus brillantes dientes blancos simbolizan satwa, la pureza, y la lengua roja salida es rajas, el principio activo de la naturaleza. Se la suele representar con cuatro brazos, con una mano sostiene una cabeza cortada, que es la destrucción del ego de sus devotos; con otra empuña una espada, con la cual corta todas las limitaciones. Las otras dos manos hacen gestos que indican ausencia de todo temor, y fuerza espiritual.
Cuando Kali es adorada con amor, su aspecto terrible deja de causar miedo. Para sus más sinceros devotos, Ella aparece en una forma amorosa y protectora. El Amor de la Madre Kali es tan grande como su furia, su Amor es ilimitado y eterno. Para los curiosos Kali es terrorífica y destructora, pero para el amante devoto Kali trae la libertad, liberándolo de su negatividad. Kali concede gracias y disuelve el miedo, Ella destruye aquello que mantiene a ser humano separado de su divina fuente. Kali disuelve el miedo a la muerte, y nos recuerda que la Liberación no puede ser alcanzada mientras nos aten las limitaciones humanas. Kali destruye estas limitaciones y trae la libertad. Ella ataca todo obstáculo interno hacia la Iluminación, como la ignorancia y la falsedad, dirigiendo toda su furia contra la parte más hostil y negativa de sus devotos.
Ella es la guerrera de los mundos, que nunca evita la batalla.


La relación de Kali con la sangre procede de una fantástica historia que narra la aparición de un demonio dedicado a devorar a los hombres: según iban siendo creados así los engullía. Este demonio, un gigante enorme que dominaba toda la Tierra, impedía el establecimiento de la humanidad.
Fue entonces cuando Kali decidió tomar cartas en el asunto y decidió enfrentarse a él para salvar a la especie humana de tan terrible destrucción.
La lucha se desarrolló como una guerra de titanes. Aunque Kali conseguía herirlo mortalmente, por cada gota de sangre derramada de su enemigo surgía un nuevo demonio. De este modo el combate parecía no tener fin. Finalmente, Kali comprendió que debía cambiar de método y decidió chupar la sangre de las heridas de los demonios para impedir que aparecieran más. Así acabó definitivamente con todos ellos.
Otra versión cuenta que Kali creó de su propio sudor a dos hombres, los thugs, que la ayudaron a derrotar a los demonios. Una vez creados, la diosa le regaló un pañuelo a cada uno de ellos para estrangular a los demonios. Así los matarían sin verter sangre y evitarían el nacimiento de nuevos seres malignos. De este modo consiguieron vencerlos.
Acabado el combate, Kali permitió a estos dos primeros thugs que conservaran los pañuelos en recuerdo de su colaboración en la lucha por la salvación de la humanidad. Además, sería el medio que utilizarían para ganarse la vida y alimentar a sus familias. Esta recomendación divina fue interpretada como un mandato, de modo que los thugs creían cumplir una obligación religiosa cuando robaban y estrangulaban a sus víctimas.
La secta de los thug existió en la India durante más de 300 años, llegó a tener un millón de adeptos y fue supuestamente responsable de matar el mismo número de víctimas. Hace unos 160 años, los británicos la erradicaron bajo el liderazgo de William SIeeman.

TÉTRICA ICONOGRAFÍA

Estos son los símbolos más oscuros que identifican a la gran madre:

• El cadáver bajo su pie Al representar la noche suprema que engulle todo lo que existe, Kali pisa la no existencia en la forma de cuerpo inerte, que es una metáfora del Universo destruido. El cuerpo sin vida es el símbolo de lo que queda, lo que acaece cuando el Universo manifestado regresa al control singular del tiempo eterno. Cuando se destruye el Universo sólo permanece el poder del tiempo, el poder de la destrucción.

• La espada. Encama la fuerza de la destrucción.

• La cabeza cercenada. El guerrero guarda la cabeza de su víctima como trofeo. Es un símbolo que muestra a los vivos el destino que les acecha. La cabeza decapitada en la mano de Kali recuerda a todos los seres vivos que no hay escape ante la omnipotencia del tiempo.

• La guirnalda de cráneos. La vida y la muerte se dan la mano; son hermanas siamesas unidas por un destino común. Sin la una no se entiende la otra. Los cráneos representan cada una de las 51 letras del alfabeto sánscrito, el estado de sonido manifestado, origen de toda creación que, al replegarse, muestra sin ambages la destrucción en las cabezas sin vida. 

lunes, 2 de abril de 2012

El origen es Sumer


En esta religión lo espiritual no ocupaba un lugar prominente. Los dioses no eran seres espirituales, sino criaturas fundidas en el molde humano, con la mayoría de las debilidades y pasiones de los seres mortales. Los fines de la religión tampoco eran más espirituales. No procuraba favores celestiales en la forma de consuelo, elevación del alma o unión con Dios. Si beneficiaba de algún modo a los seres humanos lo hacia en la forma de ventajas materiales, como cosechas abundantes y prosperidad en los negocios. Al mismo tiempo la religión tenia, al menos un contenido ético. Todas las deidades principales del panteón Sumerio eran ensalzadas en himnos como amantes de la verdad, la bondad y la justicia. De la diosa Nanshe, por ejemplo, se decía que “confortaba al huérfano, hacia desaparecer al viudo, creaba un sitio de destrucción para el poderoso”. Sin embargo, las mismas deidades que personificaban estos nobles ideales creaban males tales como la falsedad y la lucha y dotaban a todos los seres humanos de una naturaleza pecadora. Se decía: “Nunca hijo sin pecado le ha nacido a una madre”.

Una idea imperante en la religión sumeria era la noción de que el hombre había sido creado para servir a los dioses, no simplemente adorándolos sino también dándoles alimento. Esta noción fue revelada en las famosas epopeyas de la Creación y el Diluvio, que suministraron la historia para los muy posteriores relatos hebreos del Antiguo Testamento, quienes toman estas historias sumerias y las hacen suyas. La epopeya de la Creación relataba el triunfo mágico del dios Marduk sobre los dioses envidiosos y cobardes que lo habían creado, la formación del mundo con el cuerpo de uno de sus rivales muertos y por fin, para que los dioses pudieran alimentarse, la creación del hombre con arcilla y sangre de dragón. La narración entera es ruda y repugnante y no había en ella nada que evocase un sentimiento espiritual o moral. Igualmente bárbara era la versión sumeria del Diluvio. Los dioses, celosos del hombre, decidieron destruir a todos los mortales haciendo que se ahogaran. Pero uno de ellos revelo el secreto a un habitante de la tierra, su favorito, y le aconsejo que construyera un arca en la que se salvarían él y los suyos. El diluvio duro siete días hasta que la tierra entera quedo cubierta de agua. Aun los dioses “se acurrucaban como un perro junto a una pared”. Por fin dejo de llover y las aguas bajaron. El hombre favorecido salio del arca y ofreció sacrificios en acción de gracias. Como recompensa se le dio “vida como un dios” y se le traslado al “lugar donde el sol se eleva”.

viernes, 2 de marzo de 2012

Generales del Diablo


Abaddon el Destructor

Jefe de los demonios de la séptima categoría. Tal es el nombre que da San Juan, en su Apocalipsis al rey de las langostas. Algunos lo consideran el ángel exterminador.

Abigor

Gran duque infernal, representado como un gallardo caballero con lanza, estandarte y cetro. Relacionado con la guerra. Ordena setenta legiones de demonios.

Baal

Gran duque infernal. General en jefe de los ejércitos demoníacos. Adorado por caldeos, babilonios, sidonios y algunos israelitas.
 Behemoto

Demonio pesado y entupido; ávido de golosinas y placeres de vientre. Citado por Job (cap. 40) como un buey reservado para el festín del Mesías.

Belcebú, Belzebub o Beelzebuth

Príncipe de los demonios. Su nombre significa señor de las moscas y Bodin supone que en su templo no se veía otra cosa. Era la divinidad mas reverenciada de Canaán; se aparece bajo formas muy distintas, generalmente como becerro o macho cabrio.
 Belfegor

Demonio de los descubrimientos e invenciones ingeniosas. Los moabitas le llamaban Baalfegor y le adoraban en el monte Fegor. Se lo representa con la boca abierta (fegor: grieta, hendidura). Maquiavelo lo hace héroe de un cuento que La Fontaine ha embellecido y puesto en escena.
 Dagon


 Hornero de la corte infernal. Los filisteos le adoraban bajo la forma de un monstruo con cabeza de hombre y cola de pescado.

viernes, 3 de febrero de 2012

Hanuman, el Rey de los monos


Hanuman, el mas capaz de todos los jefes de los monos de la expedición a Ceilán, era hijo de Vayu y una vanar o madre mona. Su nacimiento se describe así:


“Una Apsaras la mas bella de las ninfas,
Por sus encantos celestiales renombrada,
En la dulce Punjikasthala se convirtió,
Una noble dama vanar
Su nombre celestial ya no escucho más
Anjana era el nombre que tomo,
Cuando maldecida por los dioses, cayó del cielo
Para habitar en la tierra en forma de una vanar.
.           .           .           .           .
Su juvenil belleza, dulcemente hermosa, se veía realzada,
Por una diadema de flores alrededor de su cabello.
Llevando vestidos de seda del más precioso tinte
Ella vagaba por las colinas que besan el cielo.
Una vez, vestida con sus sedas graciosamente coloreadas,
Se paro en la cuesta de la montaña.
El dios del viento vino a su lado
Y soplo acariciando a la hermosa dama;
Y al ondear sus vestidos mecidos por el aire,
La maravillosa belleza que contemplo,
Los redondos contornos de su pecho y miembros,
De su cuello y hombros, le cautivaron.
Capturado por sus incomparables encantos
La tomo en sus amorosos brazos.
Entonces ella grito al ávido dios,
Con voz temblorosa y asustada:
¿Qué impío amor ha ofendido a una esposa
Tan constante en sus votos nupciales?
El la escucho y respondió de este modo:
Confía, muy pronto sabrás
Que mi amor te ha hecho algo muy dulce, y no daño alguno.
Muy fuerte, bravo y sabio será
El glorioso hijo que yo te daré.
Tendrá tal poder que nada le cansara,
Y miembros para elevarse en el cielo como se eleva su padre.
Así hablo el dios; la conquistada dama,
Alegrándose en su corazón, no sintió ya temor de la vergüenza.

Por fin el niño nació. En su niñez, viendo salir el sol y creyendo que era la fruta de un árbol, se elevo 300 leguas para poder tomarlo. En otra ocasión, Indra le lanzo una flecha que le hizo caer violentamente sobre una roca. La caída le rompió la mejilla y de ahí el nombre de Hanuman “el de la mandíbula ancha”. Al enterarse de ello su padre se puso furioso y las brisas dejaron de soplar, hasta que los dioses, atemorizados, fueron a apaciguar a Vayu; Brama le prometió que este muchacho no moriría en la guerra e Indra declaro que en el futuro sus rayos nunca volverían a dañarle.

El jefe mono presto un valiosísimo servicio a Rama. El fue quien descubrió la morada de Sita y le llevo el mensaje de Rama. Fue el quien incendio Lanka e hizo que el miedo entrara en los corazones de las Rakshasas que vivían allí.
Fue el quien llevo a Rama en sus hombros mientras cruzaban de India a Lanka.
Hanuman habla así de su maravilloso poder:

“Nacido de tan glorioso padre
puedo competir con el en esplendor y velocidad
Con un pequeño salto puedo rodear
mil veces el mas profundo precipicio de Maru.
Con mis feroces brazos puedo agitar el mar
hasta que las aguas huyan de sus cauces
y se lancen a una voz mía a ahogar
esta tierra con sus arboledas torres y ciudades
Puedo volar por los campos del aire
mas rápido que el mas veloz de los reyes
y correr delante de el mientras vuela
sobre ensordecedoras alas a través de los cielos
Puedo perseguir al señor de la luz
mientras sale por el este
y alcanzarle antes de que su carrera comience
engalanada con abrasadores destellos”

Todos estos poderes los puso al servicio de Rama, pues cuando aquel héroe y su hermano fueron heridos en la lucha y nada les podía reanimar, Hanuman voló a los Himalayas desde Ceilán y volvió casi inmediatamente con las hiervas medicinales que allí crecian, aunque al llegar a las montañas tuvo alguna dificultad en encontrarlas, (buscando estas hierbas Hanuman estuvo expuesto a un considerable peligro. A Kalanemi, un tio de Ravana, se le había prometido la mitad del reino si mataba a Hanuman. Con esta intención se encamino hacia los Himalayas y, disfrazado de devoto, invito a Hanuman a comer con el, Hanuman se negó, pero entrando en un estanque cercano un cocodrilo le agarro del pie. Hanuman arrastro al reptil fuera del estanque y lo mato. De su cuerpo surgió una hermosa Apsaras a quien Daksha había maldecido a vivir en esa forma hasta que su libertad fuera consumada por Hanuman. Esta ninfa, en gratitud a su amabilidad, advirtió a Hanuman del peligro. El dios mono se encontró con Kalanemi y diciéndole que el veía a través de su disfraz le agarro por los pies y le lanzo por los aires hasta Lanka, donde cayo justo delante del trono en el palacio de Ravana),

“pero cuando el quiso recoger las hierbas
estas se ocultaron de su ávida mirada
entonces, iracundo, en la montaña así hablo:
mi brazo tomara venganza en este día
si tu no sientes piedad alguna
en esta gran necesidad que tiene el hijo de Raghu
concluida su alocución, con sus poderosos brazos
desgarro de la temblorosa montaña
su gran cabeza con la vida que en ella había
serpientes, elefantes y mineral de oro
recorrió de nuevo veloz su camino
cruzando colinas, llanos y mares
y en medio de los atónitos Vanars deposito
su carga, traída a través del aire
las maravillosas hierbas del delicioso aroma
a todos los soldados infirieron nuevo vigor
libres de dardos, heridas y dolor
los hijos de Raghu vivieron de nuevo
los Vanars muertos y moribundos se curaron
y se levantaron vigorosos del campo de batalla.

Hanuman es descrito en el Uttara Kanda del Ramayana como un ser que poseía un gran saber, “el jefe de los monos, insaciable, queriendo aprender astronomía, recorrió mirando al sol y resuelto a indagar, desde la montaña por donde sale el sol, hasta aquella por donde se pone, comprendiendo el maravilloso conjunto. El jefe de los monos es perfecto, nadie le iguala en conocimiento de los Sastras, en saber y en descifrar el sentido de las escrituras. En todas las reglas de austeridades compite con el preceptor de los dioses”. El mismo Rama habla asi del conocimiento que Hanuman tiene de las escrituras cuando vino a verle al exilio como enviado de Sugriva:
“Aquel cuyas palabras tan dulcemente fluyen,
todas las obligaciones del Rig-Veda debe conocer,
y en su bien entrenada memoria se almacenan
los conocimientos del Yajush y del Saman.
Debe haber dirigido su fiel oído
A escuchar todas las reglas de la amena gramática
En su larga alocución ¡que bien hablo!
En toda su extensión ni una sola regla rompió”.

Hoy e día se considera a Hanuman un ser divino, y en algunos lugares de la India es fervientemente adorado.

A los monos se les considera sus representantes, de allí que muchos templos estén llenos de ellos y esté visto como un acto meritorio el alimentarlos y como un acto sacrílego el molestarlos.